martes, 24 de diciembre de 2013

CUANDO COMIENZA EL TRABAJO DE PARTO?

Aún no están claras cuáles son las bases fisiológicas que desencadenan el parto, sin embargo varias investigaciones coinciden en que, tanto el niño por nacer como la madre, participarían en su desencadenamiento. Se podría decir que hay un "acuerdo", producto de una comunicación hormonal, bioquímica y mecánica. Sin embargo hay otra comunicación que no se puede negar, quizá mucho más sutil y compleja, que es  la emocional  y tiene que ver con los tiempos de cada uno.

1)  PRE-PARTO ó PRÓDROMOS :

Los pródromos, son los momentos que preceden al parto. Es un período previo al inicio de trabajo de parto franco, que los especialistas denominamos pródromos, preparto ó trabajo de parto inicial.
EN LOS PRÓDROMOS, RECIÉN COMIENZA EL PARTO, pero no se alcanza la dilatación adecuada como para diagnosticar que se está en Fase Activa del Parto. Es decir, se trata del período en que el cuello del útero comienza a centralizarse, ablandarse, expulsar su tapón y acortarse, para que comience realmente la dilatación. Puede durar pocas horas o varios días (con interrupciones frecuentes). El signo característico es el dolor acompañado o no de contracciones y pérdidas vaginales, pero la embarazada puede interactuar perfectamente con sus allegados, con el medio y está muy atenta a lo que le sucede. Podría tomarse ese tiempo de incertidumbre, para ir registrando las sensaciones corporales, ver de qué manera se pueden aliviar las molestias y comenzar el contacto con el equipo obstétrico que será el encargado de contener y habilitar los recursos que cada mujer tiene, para atravesar ese momento, que a veces suele ser angustiante y que genera muchas ansiedades.

ü  Contracciones CON dolor: Esta situación previa suele generar ansiedad, ya que; a pesar de que las contracciones son dolorosas; son  desorganizadas, algunas débiles, otras más fuertes y pueden presentarse “en salvas” es decir:  grupos de contracciones irregulares seguidas por períodos de calma, que se producen durante varias horas. En este período inicial no se produce dilatación del cuello uterino. Durante este tiempo, el cérvix (el cuello del útero) está madurando, se centraliza y reblandece para permitir luego la verdadera dilatación.

ü  Pérdidas vaginales: A veces, suele presentarse una pequeña pérdida vaginal de una sustancia gelatinosa, transparente, con o sin “estrías de sangre” o pequeñas manchas de sangre. ES EL TAPÓN MUCOSO, que se puede expulsar durante este período, si es que no comenzó unos días antes. También pueden registrarse pérdidas gelatinosas rosadas (el tapón mucoso se mezcla con secreciones propias de las glándulas del cuello del útero, y a esto le llamamos “limos”) O también puede haber una pérdida de sangre como al principio de la regla, de color amarronado. ALARMA: si las pérdidas de sangre son abundantes (mucho más que lo de una menstruación), avisar inmediatamente al equipo obstétrico y conservar la calma.

ü  Otros síntomas:  Dolor lumbar periódico, dolorcitos o “calambres” en el bajo vientre o en la zona inguinal (como una menstruación dolorosa), sensaciones parecidas a las de una indigestión, necesidad de ir al water frecuentemente. Náuseas y/o vómitos y una variedad de síntomas inespecíficos.

ü  Pérdida de líquido vaginal (ruptura de la Bolsa de las aguas): Se puede sentir una gran pérdida intempestiva de líquido o a pequeños chorros. Es imprescindible reconocer que las pérdidas de orina son también frecuentes. Cómo reconocer el líquido que se pierde ? La orina tendrá su olor y color específico, aunque a veces es difícil reconocer sus características. Lo cierto es que; el líquido Amniótico tiene un olor característico: a agua lavandina diluída o a semen. Por tanto, es necesario “oler” el líquido expulsado. Además si el líquido corresponde a la bolsa. Las pérdidas serán continuas, en mayor o menor cantidad. EL LÍQUIDO AMNIÓTICO DEBE SER TRANSPARENTE , como el agua o blanquecino como leche muy diluída. Si es verdoso (verde acuoso, o espeso como “puré de arvejas”) se debe acostar de costado, intentar relajarse al máximo, RESPIRAR PROFUNDAMENTE y LENTAMENTE y ponerse en contacto en forma inmediata con el equipo obstétrico !!!!

SI HAS ROTO LA BOLSA y el líquido es claro, no te asustes. Muchas veces, la bolsa se rompe mucho antes de que aparezcan las contracciones con dolor. No es motivo de alarma. Continúa con tu vida normal, ponéte un paño de post-parto (grueso) y continúa con tu vida normalmente, avisando a tu obstetra. Si ocurrió durante la noche, cubrí el colchón para evitar que se moje y seguí durmiendo o intentá relajarte en el silencio de la noche, observando tu cuerpo.

Muchas mujeres, el esposo, o la familia, demandan una resolución rápida de la situación y las consultas a la Institución durante este período es bastante frecuente. A la mayoría de las embarazadas en este período, suele enviárselas nuevamente a su domicilio o a caminar, para realizar una consulta en pocas horas. En otros casos; si el equipo obstétrico no es capaz de contener en forma paciente la carga emocional que acompaña este cuadro (esta ansiedad colectiva), trae aparejada el aumento de la intervención obstétrica por presiones familiares al médico y con ello, el aumento de la posibilidad de una cesárea innecesaria. El resultado es que la mujer (si se la interna tempranamente, debido a la presión familiar por ésta ansiedad), queda con la creencia de que requirió una cesárea porque “no dilataba” y esto influye negativamente en el post-parto y en su siguiente parto.

Hay que tomarse el tiempo para reconocer los fantasmas que pueden disparar  la cercanía al parto.

La comunicación fluida con la partera u obstetra, ayudan a que el preparto transcurra con menos nerviosismo.
Es importante aceptar al pre-parto, como una posibilidad de adaptación y no como algo que no termina de ser o que no debería ser.

El reconocimiento de este período, por parte de los profesionales y por parte de la mujer que va a dar a luz (y su familia), ayuda a no entrar en estados de ansiedad y angustia innecesarios, antes de que comience verdaderamente el parto.

Puedes descansar, hacer diferentes actividades que te resulten placenteras, dar pequeñas caminatas, escuchar música, pedir masajes, ducharte, sentarte a respirar tranquilamente en la pelota de parto, hacer pequeños trabajos en casa, balancearte cuando sientas dolor, mover tus caderas y la pelvis. Comer alimentos ligeros (frutas, jugos, sopa, ensaladas, caramelos, beber agua, chupar hielo, tomar un helado o alguna infusión…) SOBRE TODO, DEBES MANTENER LA CALMA. Puedes ir preparando la habitación, luces, música, almohadones, materiales para el parto. Tomar un baño tibio y relajante. CONFIÁ EN VOS MISMA Y EN TU BB. Pide la ayuda necesaria a tu compañero, para que él se encargue de las cosas que hacen falta. OLVIDÁTE DE RELOJES y/o CELULARES (no es tu tarea ponerte a contar la duración ni la frecuencia de las contracciones), dejá que fluyan y entregáte a vivir el momento que se te presenta, sin presionarte con pensamientos ni conductas estresantes, que lo único que harán será demorar el parto.

Cuando sabemos que; aproximadamente, hemos superado los pródromos y ha comenzado el Trabajo de Parto efectivamente ?? No es igual en todas las mujeres, ni en los diferentes partos de la misma mujer. Pero, en general, si pasan más de 2 o 3 horas de contracciones que; luego de ser irregulares y con largos períodos de calma -pródromos-  ahora han cambiado el ritmo y se hacen frecuentes, intensas, regulares e ininterrumpidas…. podremos decir que ya debe haber empezado el T de Parto. Cuando las contracciones son de T de Parto, NO SE FRENAN más allá de las 2 horas, sino que continúan (progresan) En esta situación, se debería llamar al equipo obstétrico. Esta tarea le corresponde al compañero de la parturienta.

2)  TRABAJO de PARTO ACTIVO:

A veces se necesitan horas (otras veces, días), para que aparezcan las contracciones más o menos rítmicas, con intensidad y dolor variables, pero ininterrumpidas, regulares y crecientes del Trabajo de Parto efectivo.

ü  Contracciones regulares, intensas y rítmicas CON DOLOR
ü  A veces, en algunas mujeres se presenta: Dolor en la región lumbar (parto “de riñones”)
ü  CAMBIO DE ACTITUD: la parturienta se retrae, se aísla durante las contracciones y cambia su conducta. Ya no puede hablar como en el período anterior, ni fijar su atención en cuestiones externas. Es común que grite, llore, jadee, se queje, insulte o que esté muy quieta y callada

Cuando ha comenzado el Trabajo de Parto, hay que ocuparse del acompañamiento de la parturienta. Apagar las luces. Calefaccionar el ambiente. Supervisar la música elegida. Disimuladamente, sin que la parturienta se sienta observada, se debería tomar la frecuencia y la duración de las contracciones. NO HABLARLE durante la contracción. Se debe contactar con ella desde el afecto y la contención. Darle masajes suaves, ayudarla a respirar, danzar con ella y ofrecerle cariño, confort y seguridad. Si ella está tranquila, se la debe respetar en su momento de calma. Si tiene dolor en la espalda, ofrecerle masajes suaves (suele aliviar mucho el presionar con la mano sobre la parte final de la espalda o el sacro) Hay que transmitirle seguridad y confianza

No hay que dejarse llevar por el miedo o  la inseguridad… ni mucho menos por las ganas de colaborar activamente. A veces, la mujer sólo necesita de una presencia querida cerca  y no tanto de lo que éste haga.

Qué está ocurriendo en ésta fase ?

Ø  Contracciones regulares, cada 2 ó 3 minutos, de 40 segundos de duración (o algo más)
Ø  Pérdida de líquido, si la bolsa no se ha roto antes.
Ø  A veces parece, por la actitud de la mujer; que todo se acelera en intensidad y frecuencia.
Ø  Puede aparecer “presión” en la vagina o en el recto, con ganas de ir de cuerpo.
      
         Qué debe hacer el compañero ?
ü  Quedarse siempre cerca de ella
ü  Tranquilizarla. Expresarle los sentimientos positivos que te inspira el momento.
ü  Darle masajes, caricias, besos, compañía, atender a sus pedidos de agua, jugos. Ayudarla a relajarse, respirar con ella.
ü  Muchas mujeres necesitan sólo el contacto visual con el compañero durante las contracciones y que se las tome de la mano. Respirar de modo que ella, de alguna manera, recuerde que tiene que hacerlo.  Recordarle que el BB está cerca y pronto lo tendrá en sus brazos.
ü  Si la parturienta comienza a angustiarse, no hay que identificarse con ella ni engancharse en esa situación. Mantener la calma para que ella pueda liberarse de sus propios miedos. Darle ternura, ánimo y todo aquello que la haga sentir que puede sentir confianza.
ü  Abrazarla, bailar con ella, ayudarla a caminar o a cambiar de posición
ü  Peinarla con los dedos, despejar su cara, ofrecerle un trapo húmedo y fresco en la cara y la frente, echarle agua de la pileta en la espalda continuamente.
ü  Relajarse con ella en los momentos de calma entre contracciones
ü  NO  interrumpirla con preguntas, mantener el ambiente calentito, vigilar la temperatura del lugar y del agua de la pileta de parto. Si está en el baño, ayudarla con la ducha y tener preparada una toalla calentita para cuando salga…. Etc.


Y… sobre todo… SILENCIO, ESTAMOS DE  PARTO !!!!

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